Reflexionando sobre las rúbricas

En el talent-show, tuvimos que redactar una rúbrica así que hacerlas de tal forma que nos sirviesen para poder evaluar con ellas y también fuimos evaluados con ellas así que, una vez visto lo que hicimos y los otros grupos hicieron mal con las rúbricas aprendimos varias cosas a tener en cuenta a la hora de crear una rúbrica. Sobre todo conocimos los problemas con los que te enfrentas al inicio de crear una rúbrica, por lo tanto lo que hay que tener en cuenta es:

  • Hay que conocer los criterios de evaluación: Creo que es lo más difícil y más cuando la tarea es compleja. Es importante asegurarse de que los criterios sean relevantes para la tarea y sean claros y específicos. Algo que en la rúbrica del mural no estuvo bien identificado.
  • Darle peso correcto a los criterios: Es importante asegurarse de que todos los criterios sean importantes y tengan un peso adecuado en la evaluación de la rúbrica, por lo que hay que darle un peso específico según lo que se pretenda evaluar.
  • Evitar la subjetividad: Hay que evitar dejar hueco a la subjetividad. Esto es difícil, ya que la evaluación siempre tendrá un componente subjetivo, pero es importante intentar ser lo más objetivo posible. Una forma de hacer esto es estableciendo criterios de evaluación claros y específicos.
  • Revisar y mejorar la rúbrica: Un error muy común puede ser no probar antes la rúbrica con estudiantes o colegas para asegurarse de que sea clara y efectiva, y hacer los ajustes necesarios antes de usarla para la evaluación final.

Lo mejor de tener que acordarla en grupo es que se crean muchas ideas de criterios para evaluar, sin embargo al mismo tiempo es más complicado encontrar unos criterios claros y específicos porque hay varias opiniones.

También es cierto que quizás no hicimos mucho caso a la rúbrica antes de empezar las actividades, aunque he de reconocer que si te aportaran los puntos a evaluar sin la tabla de la rúbrica sería mejor porque con la rúbrica se ve demasiado texto y es muy abrumadora. Si se aportara únicamente la información de los criterios a evaluar con su porcentaje, sería una información más clara y concisa.

En el mural el resultado final coincidió por poco con las apreciaciones más subjetivas de los trabajos lo que mosquea porque aunque se vea un claro ganador, la rúbrica no permitía evaluar con esa diferenciación de trabajo. En general sí nos sentimos justamente evaluados por esas rúbricas y quizás, lo que más nos ayudó a mejorar nuestro producto son los comentarios ya que en ellos se puede aportar más críticas de las que la propia rúbrica te permite. La realimentación que el alumnado consigue con ellas creo que es muy necesaria, ayuda a conocer dónde enfocar el esfuerzo en una actividad, y de esta forma centrarse en lo realmente importante.

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